martes, 15 de enero de 2013
Juegos de Mesa
Cuando eramos chicos, mis hermanos y yo gustabamos de inventar nuestros propios juegos de mesa. Muchas veces el encontrar un pedazo grande de cartulina era el mejor pretexto para dibujar en él algo con muchos personajes y detalles, y que mejor que un juego de mesa. Incluso si sobraba cartulina, hacíamos tarjetas donde venían castigos o misiones adicionales para los personajes. Por supuesto el grado de complejidad del tablero no iba más alla de una docena de casillas en las que el principal objetivo era llegar del punto "A" al punto "B" pasando por casillas especiales en donde, o se perdía un turno, se adelantaba o regresaba cierto número de casillas o se nos obligaba a tomar una de las ya mencionadas tarjetas para cumplir con lo escrito en ella y así poder seguir avanzando.
Todo esto lo recordé cuando hace unos días tuve la suerte de inventar un juego de mesa para las páginas centrales del Calendario de Gente Chiquita, la sección infantil del periódico Reforma. Boceté tres propuestas, y si el tiempo me lo hubiera permitido, hubiera bocetado tres más. Fue inevitable recordar esa emoción que sentíamos mis hermanos y yo al inventarnos reglas, al dibujar monstruos y paisajes que adornarían los alrededores del los espacios por lo que pasarían los valiente frijolito o corcholata para llegar a su respectiva misión, siempre con la ayuda del infaltable dado.
sábado, 12 de enero de 2013
Los niños del calendario
Para mi nuevo trabajo (el de oficina) he realizado distintas ilustraciones, algunas muy pequeñas tipo viñetas y otras un poco más elaboradas, para carteles o artículos, pero sin duda la que más tiempo me ha llevado es la que tuve oportunidad de hacer para adornar la portada del calendario que la sección de niños publica cada año. Boceté un par de propuestas de las cuales nos decidimos por esta, cambié una y mil veces los colores, modifiqué la intensidad de estos, trabajé con varios fondos y al final el resultado fue el siguiente:
sábado, 15 de diciembre de 2012
Copiando estilos
En mis años de ilustrador me han tocado algunos casos en los que las editoriales me piden que imite un estilo. No es del todo de mi agrado, pero algo se aprende de observar detenidamente la manera de trabajar de otros ilustradores, además de que a un dinerillo extra que no hay porqué hacerle el feo. Hay ocasiones en las que no le llego ni a los talones al estilo que me muestran, hay otras en las que considero que no lo hago tan mal. Por supuesto que siempre procuro meterle algún toque del estilo Rogelio Bonilla a la imagen para tampoco hacerle el favor completo al compañero que por alguna razón dejó pasar la oportunidad de aventarse una ilustración más para su curriculum.
Aquí una muestra de un estilo "imitado", al que más tarde decidí darle un concepto un poco diferente al original.
domingo, 2 de septiembre de 2012
¡Donde están los ladrones!
A principio de este año fuí victima de la delincuencia que día a día, cual verdolaga, se expande por la ciudad. Lo doloroso del asunto fue que me robaron dos objetos de gran valor, al menos para mi: Una libreta para bocetar que me regaló mi esposa (y en la que ya había plasmado varios trazos que a futuro prometían tener sus versiones a todo color) y un disco duro en donde venía el 90% de mis ilustraciones originales. Entiéndase por originales todas esas carpetas que por lo menos contenían el boceto a lápiz de la ilustración, un PSD o AI totalmente editable y por lo general un JPG en alta que era la versión que terminaba en manos del cliente.
Hace unos momentos comenzaba a trabajar en una ilustración para Richmond Publishing, en la cual me pidieron que tomara como referencia el estilo de una imagen de muestra que les había enviado hace unos meses. Esto me hizo recordar el pensamiento que tuve el día que mi esposa me preguntó que tanto tenía en ese disco duro: ¨No se exactamente lo que se fue, pero poco a poco lo ire recordando". Hoy añado dos ilustraciones más a la lista de desaparecidas.
jueves, 14 de junio de 2012
Mientras dibujaba un tigre 1
En el tiempo entre el primer tatuaje y el segundo realicé una serie de propuestas relacionadas con los tigres (que era la imagen elegida para el segundo tatuaje). Justo en esos días sufrí el robo de un disco duro donde guardé el 90% de mi vida como ilustrador. La mayoría de mis archivos en alta resolución y editables se fueron en ese disco. Muchos de los archivos los recuperé de mails enviados a los editores, pero los archivos de trabajos personales han sido más dificil recuperarlos. Entre esos archivos se encontraban las propuestas de este segundo tatuaje que, gracias a que el futuro usuario del gráfico trabaja en la misma agencia que yo, pude localizar estos trabajos en la máquina de la oficina. Me dió gusto encontrar este tigre porque le dediqué mucho tiempo y en la máquina de mi casa sólo tenía una versión a medias.
Moraleja: antes de andar paseando un disco duro por la ciudad como si esta fuera muy segura, adopten un confiable USB. Mejor si es de 2 Gb, pues los obligara a descargar sus archivos continuamente.
miércoles, 2 de mayo de 2012
El Tatuaje de los 100 años -parte 1-
Cuando era estudiante de secundaria, los compañeros me pedían que les dibujara "tatuajes" en los brazos. No eran "dibujos a pluma", eran "tatuajes" (como ellos los llamaban). El 90% de estos dibujos eran dragones. Incluso recuerdo a un compañero que consiguió plumas de colores para que su tatuaje no fuera color negro o azul como los de los otros compañeros.
No tengo el recuerdo de alguien, después de los años de secundaria, que me haya pedido el diseño de un tatuaje, pero hace justamente 100 años (o algo así sentí que pasó) un compañero me pidió que le diseñara dos tatuajes. El primero tenía que ser una imagen que hablara sobre dualidad, sobre ese lado osbcuro que tenemos todos y que se oculta detras del lado luminoso. No tardé más de una semana en hacer los bocetos y el seleccionado fue esta imagen a la que he pensado seriamente detallarla más, incluyendo color, pues a algunas personas les cuesta un poco distinguir el gráfico. El segundo tatuaje fue el que me costó 99.99 años en terminar.
miércoles, 25 de abril de 2012
Una inenarrable liga 2
Últimamente me he olvidado de ilustrar y por lo tanto, de subir imagenes a este blog. Parte de la culpa la atribuyo al diseño de un tatuaje que me encargaron y que por alguna razón me está costando un ojo de la cara. Creo que los tigres no me inspiran del todo. Por suerte parece que, después de mucho meses, ya está por salir del horno.
Esta es la segunda mascota de mi imaginario torneo de ajedrez y sus equipos inspirados en el mundo Lovecraftiano. Se supone que iba a ser una imagen sencilla a la que sólo dedicaría un par de días, sin embargo cambié tantas veces la expresión de la cara y el libro que requirió más tiempo del planeado. Había reservado al Caballo como pieza para el logo de Miskatonic, pero después de que mi cuñado me dió la idea de tomar las característcas de cada ciudad ficticia para plasmarlas en el logo, pensé en que elemento podría distinguir a Miskatonic más que un caballo. El elemento era más que obvio.Aún falta colocar la tipografía al rededor de la imagen.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








