viernes, 27 de enero de 2012

Una inenarrable liga


Alguna vez tuvimos como compañera a una comunicóloga amante del futbol. Su pasión por dicho deporte era contagiosa, aunque no al grado de volverme fan de está actividad que para tantos hombres resulta ser una mortal obsesión. Con el comentario anterior recalco aquella regla casi universal que no aplica en mi vida: A todo hombre le gusta el futbol. Durante el último mundial, el cual seguimos muy de cerca en la oficina (en parte gracias a la chica antes mencionada) me fué inevitable imaginar un mundial de ajedrez, el cual seguramente existe, sólo que quise imaginar un torneo diferente, algo con más parafernalia de la que realmente debe verse en un verdadero torneo de este estratégico juego. Entre las cosas que imaginé estaban los logotipos de los equipos y, ya que este elemento era de los más faciles de llevar a cabo me decidí a bocetar unas cuantas ideas. Aquí la primera iustración de rimer equipo de mi liga de ajedrez.

martes, 29 de noviembre de 2011

Retorno a Oz



Así quedó mi segundo intento por colarme al Catalogo de Ilustradores de Conaculta. Parece que poco a poco he ido aprendiendo la lección: Entregar sólo una ilustración hecha un par de diás antes no da la suficiente buena vibra para pertenecer al selecto grupo de reproductor de sueños infantiles. Prometo empezar a trabajar, por lo menos, 3 días antes las propuestas de este año. ¿La técnica de este año?, una de las que más practico: Linea artesanal a lapiz HB aderezada con color a la Photshop.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

La Casa Sangrienta



Soy muy fan de los videojuegos, y extrañamente, no recuerdo haber hecho anteriormente una ilustración relacionada con ellos hasta que mi cerebrillo escupió esto: Rick de SPLATTERHOUSE, un juego que se quedó muy plasmado en mi cabezota desde aquellos tempranos 90's en parte por el morbo (entiendase miedo-curiosidad) que siento hacía las casas abandonadas. Esta ilustración salió como un experimento en el que quise ver que salía si no bocetaba primero en papel (como lo hago el 99.999% de las veces) y me lanzaba a empezar y terminar todo desde un canvas en blanco del Photoshop.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Por segundo año no consecutivo.


Todo aquel que se diga ilustrador mexicano debe conocer el Catalogo de Ilustradores de CONACULTA, y más que conocerlo debe participar. Yo me he visto lento, muy lento y sólo he metido ilustraciones en dos años, siendo este 2011 uno de ellos. Siempre procuro estar al pendiente de la fecha en la que se abre la convocatoria y por supuesto de aquella en que se cierra. Los dos años que he participado termino haciendo la ilustración una semana antes. Este año metí sólo una imagen, que de hecho, es la misma que pensaba meter el año pasado. Se trataba de una serie de 3 (de las cuales sólo una terminé, otra quedó como boceto y la tercera ni siquiera termina de cuajar en mi cerebrín) acerca de los libroz de Oz, los cuales leí hace unos ayeres para recordar una serie de animación japonesa que transmitian hace unos años basada en los ya mencionados libros.
Este es el boceto de la imagen que logré terminar. Los personajes: Dorothy, Tik Tok y la gallina Billina. Sí mi memoria no me falla, son parte del tercer libro de la serie: Ozma de Oz.

lunes, 1 de agosto de 2011

Cliente frecuente


He tenido la suerte de trabajar para distintos clientes, desde editoriales de esas que tienen nombres en ingles, pasando por despachos de diseño donde trabajan cuatachos mios, hasta los hijos de los vecinos a los que les encargaron "un dibujo en media cartulina del ciclo del agua". Pero hay una persona que desde que vió el provecho que podía sacar de mis rayones no ha dejado de pedirme chamba: Mi hermana.
Me gusta mucho hacer limpieza de mis bocetos y encontrarme con los dibujos que he hecho para sus tareas y, últimamente, para sus fines personales como doctora. Le he dibujado viñetas para folletos informaticos, ilustraciones para portadas de trabajos escritos, monitos para sus exposiciones e incluso alguna vez un ícono de una doctora que pegó en el portagafetes que usaba diario durante sus prácticas. La mayoría de esas imágenes las hice gustoso y con mucha dedicación; otras tantas a prisa, porque tenía otros encargos y unas cuantas más enojadísimo, porque me las pedía una noche antes de ocuparlas.
El último trabajo que hice fueron unos personajes con motivo del día del padre para el periódico mural de una guardería del IMSS donde estuvo un tiempo como parte de su especialidad. El postear estas imagenes es en relidad un pretexto para dedicar una entrada a mi adorada hermanita y de paso presumir el tan característico estilo que suelo utilizar en este tipo de encargos.

lunes, 13 de junio de 2011

Imagenes para buzos II


Esta es la segunda imagen hecha para las puertas de los "sanitarios" (suena más elegante que baños) de la terraza de mi jefe Luis Mora. Dediqué más tiempo a la sirena en cuanto a bocetaje y color, sin embargo este tiburon fué el que tuvo más "punch", al grado de que hicimos una versión a linea para que apareciera en la moto Ducati de mi jefe. Después de todo, una sirena en una moto no hubiera tenido el mismo nivel de masculinidad que este condrictio.

jueves, 28 de abril de 2011

Al estilo de la vieja escuela.



Hace unos ayeres tuve la oportunidad de hacer una portada para un libro de leyendas mexicanas. Antes de ese trabajo, muchas de mis ilustraciones habían sido para libros escolares, lo que implicaba que no podía aplicar demasiada creatividad en ellas, pues había que apegarme a una descripción de la imagen dictada por la editora y en ocasiones también a un estilo ya existente. Para este trabajo tenía las puertas abiertas para hacer lo que quisiera como quisiera. Después de recibir respuesta por parte de la editorial informándome cual era el "boceto ganador", pensé que, aprovechando esa libertad que me daban, esta podría ser la oportunidad de trabajar a la vieja uzansa, de sacar los pinceles y los acrílicos y que mis manitas plasmaran mi alucín sobre un soporte físico. Había estado tan acostumbrado a trabajar con pixeles y vectores que tuve que repetir la imagen dos veces, y como buen intento de artista, los brochazos de la segunda versión cubren los de la primera.
En ese momento me gustó el resultado final, en parte por saber que nada en ella era virtual. Todo era artesanal como en mis tiempos de estudiante. En estos momentos veo que tiene errores, como el tamaño tan pequeño de las manos. Quizá, como el buen José Quintero, un día debería dedicarme a rehacer estas imagenes corrigiendo estos detallitos.